Monitoreo Condiciones trabajo mujeres salmonicultura y agroexportacion

Las políticas de desarrollo de un país debieran asegurar que las actividades productivas, además de aportar al crecimiento de la producción de bienes y servicios en la economía, ofrezcan incrementos en la prosperidad y beneficios a todos los trabajadores y todas las trabajadoras, mejorando sus condiciones de vida, con lineamientos claros en el respeto por el entorno social y natural para la instalación de los centros productivos.

Lamentablemente en Chile, como en otros países, se presenta el contrasentido de un modelo económico con altos niveles de crecimiento al generar utilidades y ganancias a los propietarios de empresas, en cuanto fracasa en disminuir la brecha social. De esta forma, la desigualdad afecta el desarrollo, dado que las grandes inequidades salariales, la desigualdad entre las regiones y entre hombres y mujeres, suelen obedecer a criterios económicos privados, universalizando la precariedad laboral y de vida.

La inequidad es un tema económico-social, político y cultural constitutivo de nuestra vida social, que se reproduce desde la antigua hacienda hasta el espacio de la empresa moderna, con relaciones sociales que perpetúan el comportamiento excluyente, vía educación y acceso/provisión de servicios, marcando la entrada al trabajo y el mercado.1

Claro está que no existe sólo una razón para explicar las desigualdades, siendo necesario incluir en cualquier análisis, la educación, los altos niveles de concentración de tierras y activos económicos, correlación de ingreso y educación familiar, así como las formas regresivas del gasto público.


Descargar Documento Completo